La bocina y el plato negro.
Reyna I. Báez Angeles
Actualmente la tecnología digital ha despojado a la fotografía de su legado de verdad, a una imagen la podemos interpretar de mil formas, es el caso de esta imagen, el barro negro o artesanía del estado de Oaxaca una entidad en el que los grupos indígenas y muchas de sus tradiciones culturales prehispánicas aun persisten. Esta pieza e imagen nos remite a una abundante producción alfarera llena de técnica, interpretación y de usos.El plato artesanal tiene técnicas de realización que van relacionadas con el ritmo de trabajo y de elaboración, su método y elaboración es el tradicional del torno sin ruedas, que consiste en dos platos cóncavos de barro, uno hacia abajo soportando el otro. El barro negro se extrae de un paraje cercano al pueblo, se prepara, especialmente para ser quemado, se maneja en torno o en molde y se deja secar al sol durante cuatro días, este paso le proporciona a cada pieza su delicadeza ya que es cuando se pule para sacarle brillo y se le efectúan los calados que va a llevar, se vuelve a secar otros cuatro días y ya está listo para él horneado que se efectúa hasta que se adquiere su color negro metalizado. El proceso de elaboración dura de 20 a 30 días, que va desde el moldeado decorado, al secado lento en cuartos cerrados. Este método es una herencia prehispánica, las piezas se moldean sobre un torno como muestra en la imagen.
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